En estas páginas encontraréis adaptaciones o traducciones con las que no estaréis de acuerdo. Es lógico, este germen-engendro de manual de estilo no es una ley o reglamento de obligado cumplimiento y acato. Simplemente quiere serviros de ayuda y guía, basándose en las reglas más aceptadas y extendidas para el correcto uso del español. Ni siquiera organismos como la ONU o Unicef se ponen de acuerdo en sus listados de países del mundo; y ,por ejemplo, en la Unión Europea, la Comisión y el Parlamento difieren en mucho nombres oficiales de países. Vamos, un auténtico galimatías).
Además, conviene recordaros que los topónimos que originalmente no están escritos en caracteres latinos (ruso, griego, árabe, japonés, chino, búlgaro, yugoslavo...) han sido transcritos desde sus alfabetos originales al alfabeto latino usando las reglas oficiales de transliteración de sus respectivos idiomas y, por supuesto, sin pasar por el inglés y otros filtros chapuceros que superpoblan las palabras con dobles haches, tes y ces supérfluas ¿Es que nadie recuerda que Ester se escribe sin hache también? Por cierto, las direcciones de internet son casi todas en inglés. Lo siento. No es culpa mía. |